Por qué odiamos a los viejos

Romper el hielo...

Romper el hielo…

Tenemos un problema, señores. Tenemos el inmenso problema de que los viejos empiezan a ser mayoría y que sale más rentable conseguir su voto que convencer a la gente joven, que es la que trabaja, cotiza y consume.
Los políticos han descubierto que para ganar elecciones hay que darle gusto al señorito, y donde antes el señorito era el rico y el burgués, ahora resulta que el señorito es el abuelo. Y todo esto viene de lejos…
Los viejos, pro lo pronto, piensan que la pensión que están cobrando viene de lo que ellos pagaron en su día. Es mentira. Es una mentira y una estupidez, pero lo piensan. Los viejos, pro eso mismo, creen que lo mejor es no tocar nada, que todo siga como está, que la pensión siga llegando, y que el que tenga que trabajar que arree, que ya trabajaron ellos bastante. Esa despreocupación hacia la economía real es otra tontería inmensa, pero es lo que hay, y por eso las personas de más edad siguen votando a los partidos de siempre, que no ofrecen solución alguna.
¿Que solución necesitan ellos, que ni han sufrido la crisis ni ven peligrar su modo de vida? ¿qué remedio para nada necesitan ellos, que ni tienen que emigrar, ni tiene hipoteca que pagar, ni les cobran los medicamentos en el médico?
Los jóvenes trabajan con salarios de mierda, encadenan contratos de mierda y acaban viviendo en cualquier lado, sin posibilidad de casarse ni de tener hijos, para pagar pensiones que a veces son mayores que su salario. Y cuando llega la hora de las elecciones, comprueba que sus abuelos, esos que siempre están ahí para echar una mano, prefieren seguir votando al de siempre, porque a ellos no les va tan mal.
En estas condiciones, ¿cómo quieren que en España haya paz social? ¿como quieren que todos los españoles tengamos un proyecto común cuando ni siquiera podemos tenerlo en una casa? ¿Cómo se nos puede pedir solidaridad con los de afuera si no podemos siquiera conseguir que nuestra abuela vote por uno que nos quite el pan de la boca?
Eso es loq ue ha pasado siempre en España: que hay demasiada gente que nunca robaría a su vecino, pero que estaría encantada de votar a un partido que desplumase a ese mismo vecino hasta dejarlo en la calle. Matamos, sñí, pero por mano de otro. Robamos sñí, pero por mano de otro.
Lo de siempre, vaya.
Una pena…