Siete fórmulas para la elaboración de pastas y engrudos para empapelar paredes (1901)

A continuación, detallaremos algunos productos para empapelar paredes, y las fórmulas para su elaboración:

a) En­grudo, Se toma una clase barata de harina de centeno o de trigo, que ae mezcla muy bien con aguo, irla hasta dar la consistencia de una pasta, o un poco menos, teniendo cuidado de quitar todos los grumos; se echa, en esta pasta, agitando, una cucha­rada grande de alumbre pulverizado por litro de harina, echando la mezcla en agua hirviendo sin dejar de agitar hasta que la harina quede completamente incorporada y cocida. Se deja enfriar la pasta antes de usarla, fluidificándola con agua fría.

b) Pasta de Venecia. Ingredientes I: 120 gr de cola blanca o de pescado, 240 cm1 de agua fría; II: 00 cm3 de trementina de Vencia; III: 1/a Kg de harina de centeno, 1/s litro de agua fría; IV: 2 litros de agua liirviendo.

Se echan los 120 gr de cola en el agua fría durante cuatro liorna; se disuelve la cola al baño maría (tarro de cola), y cuando aun está caliente se agrega, agitando, la trementina. Se forma la pasta III, libre de grumos, se echa en IV y finalmente se agita con rapidez y se agrega la solución de cola. Esta pasta resulta muy fuerte, y Be adhiere muy bien a cualquier pared pintada, a causa de la trementina que forma porte de la misma.

c)Pasta fuerte adhesiva. I: 2 Kg de harina de centeno, 2 litros de agua fría; II 10 litros de agua hirviendo; III: 60 gr de resina en polvo.

Se forma la pasta I sin grumos, y se echa en II. Si es preciso se hierve, y cuando aun está caliente se agrega, agitando, y poco a poco, la resina pulverizada. Esta pasta es extraordinariamente fuerte y ad­hesiva, pegando muy bien los papeles de los habitaciones por gruesos que sean, y el cuero delgado. SÍ la pasta resulta dema­siado espesa, se fluidifica con un poco de agua caliente, pero nunca con agua fría

d)Pasta de harina. I: 1 Kg de harina de trigo, 1 litro de agua fría; II: 30 gr do alumbre, 120 cm3 de agua caliente; III: 3 litros de agua hirviendo.

Se forma una masa, sin grumos, con la harina y el agua fría; se disuelve el alum­bre en agua caliente, en las proporciones dados en II. Se echa entonces, sin dejar do agitar, I en III y, si es preciso,’se sigue hirviendo hasta que la pasta se espese hasta la consistencia de un mucilago semi­transparente, después de lo cual ae le incorpora, por agitación, la solución II. De este modo resulta una pasto excelente para empapelar.

e) Pasta elástica o flexible, I: 120 gr de almidón corriente, 00 gr de dextrina blan­ca; II: 30 gr de bórax, 100 cm3 de glicerina. 10 litros de agua hirviendo.

Se baten bien loa ingredientes de I hasta formar una pasta; se disuelve el bórax en el agua caliente y so agrega a esta solución la glicerina, después de lo cual se echa. I en la solución 21, sin dejar de agitar hasta que la masa resulte translúcida. Esta pasta no se agrieta, y, por ser muy fle­xible, se emplea para papel, paño, cuero y otros materiales que requieran colas fle­xibles.

f) Paata, para, paredes húmedas. Una posta con la cua.1 puede pegarse papel de habitación sobre madera o fábrica, de un modo seguro a pesar de la humedad, so prepara con harina de centeno a la cual se agrega, por cada 500 partes, en peso, después de cocida, 8 1/3 partes, en peso, de buen barniz de aceite de linaza y 8 l/2 par­tes, en peso, de trementina.

g)Pasta para paredes encaladas.

Se echan 0 Kg de arménico en agua después de haberlo machacado en pequeñas trozos, y se tira el agua que queda sobrenadando. Se hierven 300 gr de cola en agua de cola, y Be mezclan bien con el arménico remo­jado, agregando 1 Kg de yeso y tamizán­dolo toda a través de uno cuba, valiéndose de uno brocha. Se fluidifica la masa con aguo hasta que quede de la consistencia de una posta poco espesa, que ya puede aplicarae directamente. Esta posta no sólo es mucho más barata que todas las otros composiciones similares, sino que tiene la ventaja sobre éstas de adherirse mejor a los paredes encaladas, y especialmente a las que han ido blanqueándose sin quitar las capas viejas de cal.

Para la colocación, de papeles de colores lisos y delicados, no resulta tan recomendable esta pasta, por­que a causa de su tinte es muy fácil man­char los papelea al aplicarlos si no so observa un cuidado riguroso en la opera­ción; en cambio, cuando ae trate de cubrir la pared con papel oacuro puede emplearse ventajosamente.