EL FUTURO DE LAS DECISIONES QUE TOMAMOS EN EL PRESENTE

Garry-Kasparov-IQ-190El estratega empieza con un objetivo para un futuro lejano y trabaja retrocediendo hasta el presente. Un gran maestro hace los mejores movimientos porque están basados en lo que quiere que suceda en el tablero, después de unos diez o veinte movimientos. Para ello no es necesario que calcule las incontables variables de veinte movimientos. Evalúa cuál será el resultado de su posición y establece una meta. Luego va paso a paso hasta conseguir su propósito.

Esos objetivos intermedios son esenciales. Son los ingredientes necesarios para crear las condiciones favorables para nuestra estrategia. Sin ellos, estaremos intentando construir una casa empezando por el tejado. Demasiado a menudo señalamos un objetivo y nos dedicamos a él, sin tener en cuenta los pasos necesarios para alcanzarlo. ¿Qué condiciones deben cumplirse para que nuestra estrategia sea un éxito? ¿Qué debe cambiar y qué podemos hacer para introducir esos cambios?

Mi instinto, o el análisis, me dicen que una posición determinada encierra un ataque potencial al rey de mi adversario. Entonces, en lugar de dirigir todas mis fuerzas a atacar al rey busco los objetivos que debo conseguir para llevarlo a cabo con éxito; por ejemplo, debilitar la protección alrededor del rey del oponente, canjeando una pieza defensiva esencial. Primero debo saber qué objetivos tácticos me ayudarán a conseguir mi propósito de atacar al rey y solamente entonces empiezo a planear exactamente cómo conseguirlos, y a considerarlos movimientos concretos que me conducirán a la consecución del éxito. De lo contrario, trazaré un plan osado y simplista con pocas posibilidades de éxito.

En la segunda ronda del torneo Corus de 2001 en los Países Bajos jugué contra Alexei Fedorov de Bielorrusia, uno de los jugadores teóricamente con menos posibilidades. Era el torneo más importante en el que Fedorov había participado, y la primera vez que nos enfrentábamos en un tablero. Desde el primer momento dejó muy claro que no tenía intención de mostrar ningún respeto por el honorable entorno, ni por su adversario.

Fedorov renunció rápidamente a una apertura de juego estándar. Si lo que jugó contra mí respondía a algún nombre, ese debía de ser «ataque a sangre y fuego». Ignorando el resto del tablero, lanzó todos sus peones disponibles contra mi rey desde el principio. Yo sabía que un ataque tan salvaje y mal preparado solo tendría éxito si yo metía la pata. Sin perder de vista a mi rey contraataqué por el otro lado o flanco, y por el centro del tablero, una zona crucial que él había descuidado por completo. Enseguida fue obvio que su ataque era completamente superficial y, después de veinticinco movimientos tan solo, se retiró de la partida.

Reconozco que no tuve que hacer nada especial para anotarme una victoria tan fácil. Mi rival jugó sin una estratégica sólida que, finalmente, le llevó a un callejón sin salida. Lo que a Fedorov le faltó, fue preguntarse desde el principio qué condiciones debían darse para que su ataque triunfara. Decidió que quería cruzar el río y se metió directamente en el agua, en lugar de buscar un puente. También es conveniente señalar que confiar en que el competidor cometa un error grave no es una estrategia viable.

 

Garry Kasparov. Cómo la vida imita al ajedrez.

De cabeza al colapso deflacionario

oil-price-and-supply-with-notes2Ambos, tanto el mercado de acciones como el precio del petróleo se han estado desplomando. ¿Es esto “sólo otro ciclo” o es algo mucho peor? Creo que es algo mucho peor.

Recordando enero, escribí un post titulado “Petróleo y economía: ¿a dónde nos dirigimos en 2015-2016?” En él decía que la persistencia de precios muy bajos podría ser el signo de que estamos alcanzando los límites de nuestro mundo finito. De hecho, el escenario en curso corresponde con lo que esperaba que ocurriera en mi artículo de enero. En aquel post dije: “No es necesario decir que salarios estancados junto a costes de producción de petróleo que aumentan con rapidez llevan a un desencuentro entre:
– la cantidad de consumidores que pueden comprar petróleo
– El coste del petróleo, si el precio iguala el coste de producción ”

Este desencuentro entre los costes crecientes de producción y los salarios estancados es lo que ha estado ocurriendo. El problema de inabordabilidad puede ser escondido por una creciente cantidad de deuda por un tiempo (ya que añadir deuda barata ayuda a hacer que grandes asuntos inabordables parezcan abordables), pero este esquema no puede continuar por siempre.

Eventualmente, incluso a tasas de interés próximas a cero, la cantidad de deuda resulta demasiado alta en relación a los ingresos. Los gobiernos temen añadir más deuda. La gente joven encuentra los préstamos de estudio tan gravosos que dejan de comprar casas y coches. El bombeo económico que solía resultar de sueldos crecientes y deuda creciente se ralentiza, ralentizando el crecimiento de la economía mundial. Con un crecimiento económico ralentizado cae la demanda de materias primas usadas para construir casas, coches, fábricas y otros bienes. Este lento crecimiento económico es lo que trae la tendencia persistente a precios bajos en las materias primas experimentada en los últimos años.

Un gráfico que mostraba en el post de enero era: [gráfico: world oil supply and price]

El precio del petróleo caía dramáticamente en la última mitad de 2008, en parte debido al impacto adverso de los precios altos en la economía, y en parte debido a una contracción en las cantidades de deuda en ese momento. Fue sólo cuando los bancos fueron rescatados y los EE.UU. comenzaron a tener bajas tasas de interés a largo plazo, con la primera ronda de QE, que los precios de la energía comenzaron a subir. Más aún, China incrementó su deuda en ese periodo usando su deuda adicional para construir nuevas casas, carreteras y fábricas. Esto también ayudó a aumentar los precios de la energía de nuevo.

El precio del petróleo tendió ligeramente a la baja entre 2011 y 2014, sugiriendo que aún entonces los precios estaban sujetos a una tendencia bajista subyacente. Hacia la mitad de 2014 hubo una gran bajada de los precios, que coincidió con el fin de la QE3 de EE.UU. y con un crecimiento más lento de la deuda china. Los precios aumentaron por un tiempo pero recientemente han vuelto a caer, en correlación con un crecimiento ralentizado chino y por tanto del mundo. En parte la desaceleración de China está ocurriendo porque alcanzó su límite [de China] en relación a cuántas casas, carreteras y fábricas necesita.

En mi post de enero daba una lista de cambios esperables. Esta lista no ha cambiado. No los voy a repetir aquí. En lugar de eso haré un resumen de lo que está yendo mal y ofreceré algunas ideas mirando por qué otros no están enfocando este mismo problema.

Resumen de lo que va mal:
1) El gran problema que está ocurriendo es que el sistema financiero mundial parece próximo al colapso. De vuelta en 2008 el sistema financiero mundial parecía casi colapsado. Esta vez nuestras posibilidades de evitar el colapso parecen escasas

2) Sin el sistema financiero no parece que muchas más cosas vayan a funcionar: el sistema de extracción de petróleo, el sistema de distribución de electricidad, el sistema de pensiones, las posibilidades del mercado de valores de mantener su valor. El cambio que nos vamos a encontrar es similar a perder el sistema operativo de un ordenador o desenchufar un refrigerador de la pared

3) No sabemos cómo de rápido se desentrañará todo, pero las cosas parece que van a ser bastante diferentes en un tiempo tan breve como un año. Los líderes de las financias mundiales parecen dispuestos a quitar los topes para intentar mantener todo unido. Una gran parte de nuestro problema es demasiada deuda. Es difícil solucionarlo, porque reducir la deuda reduce la demanda y hace que los precios de las materias primas caigan aún más. Con precios bajos, la producción de bienes probablemente caiga. Por ejemplo, la producción de comida usando energías fósiles parece que disminuirá enormemente conforme lo haga la producción de petróleo, gas y carbón

4) El sistema de distribución de la red eléctrica seguramente falle en aproximadamente el mismo marco de tiempo en que lo haga nuestro sistema basado en el petróleo. Nada fallará de la noche a la mañana, pero parece extremadamente improbable que la electricidad sobreviva al petróleo por más de un año o dos. Todos los sistemas son dependientes del sistema financiero. Si el sistema petrolero no puede pagar a sus trabajadores y obtener piezas de recambio debido al colapso del sistema financiero, lo mismo debería ocurrir con el sistema de la red eléctrica

5) Nuestra economía es un sistema de red auto-organizado que continuamente disipa energía, conocido en física como una estructura disipativa. Otros ejemplos de estructuras disipativas incluyen todas las plantas y animales (incluyendo a los humanos) y huracanes. Todos ellos crecen desde inicios pequeños, gradualmente estabilizan su tamaño y eventualmente colapsan y mueren. Sabemos de un gran número de antiguas civilizaciones que han colapsado. Esto parece haber ocurrido cuando el retorno del trabajo humano cayó demasiado abajo. Algo que se parece mucho a los salarios netos de los trabajadores, fuera de las élites, cayendo demasiado abajo. Los salarios reflejan no sólo la propia energía de los trabajadores (ganada con la comida), sino también cualquier energía suplementaria, tal como la tracción animal, las embarcaciones a vela o la electricidad. La caída de los salarios más comunes, especialmente de la gente joven, es uno de los indicadores de que nuestra economía está abocada al colapso, tal y como las otras economías

6) La razón por la que el colapso ocurre de un modo rápido tiene que ver con la deuda y sus derivados. Nuestra economía en red requiere deuda para extraer combustibles fósiles del suelo y para crear fuentes de energías renovables por varias razones: (a) los productores no tienen que ahorrar mucho primero (b) los intermediarios consiguen que el uso de productos que consumen energía (como coches y frigoríficos) puedan financiar sus fabricas, y con ello no necesitan ahorrar mucho (c) Los consumidores pueden afrontar la compra de productos caros como casas y coches, con la ayuda de modos de pago que permiten pagos mensuales, por ello no tienen que ahorrar mucho y (d) Más importante, la deuda ayuda a subir el precio de las mercancías de todo tipo (incluyendo el petróleo y la electricidad), porque ello permite a más clientes usarlos. El problema cuando la economía se ralentiza y añadimos más y más deuda, es que eventualmente la deuda colapsa. Esto ocurre porque la economía falla en crecer lo suficiente para permitir la producción de bienes y servicios suficientes para mantener el sistema en marcha -esto es, pagar salarios adecuados, aún a trabajadores fuera de las élites; pagar los crecientes presupuestos de gobiernos y empresas; y re-pagar la deuda con intereses, todo al mismo tiempo. La figura 2 es una ilustración del problema con el componente de deuda.

¿Dónde fallan el modelado de la energía y la economía?

1) El nivel general de comprensión del funcionamiento de la economía y la relación entre economía y energía es tristemente bajo. Las ciencias económicas generalmente han negado que la energía tenga algo más que una muy indirecta relación con la economía. Desde 1800 la población mundial ha crecido desde 1000 millones a más de 7000, gracias al uso de los combustibles fósiles para la producción de alimentos y medicinas entre otras cosas. Aún los ambientalistas a menudo creen que la economía mundial puede continuar como actualmente de algún modo sin combustibles fósiles. Cabe la posibilidad de que con un crash financiero necesitamos comenzar de nuevo, con nuevas economías locales basadas en el uso de recursos locales. En tal escenario es difícil de creer que podamos mantener una población mundial de aún 1000 millones

2) Los modelos de las ciencias económicas se basan en observaciones de cómo funcionaba la economía cuando estábamos lejos de los límites de un mundo finito. Las indicaciones de este modelo no son en absoluto generalizables a una situación en la que estamos alcanzando los límites de un mundo finito. Las expectativas de los economistas, basadas en situaciones pasadas, consisten en que los precios subirán cuando haya escasez. Esta expectativa está completamente equivocada cuando el problema es básicamente la falta de salarios adecuados para los trabajadores fuera de las élites. Cuando el problema es la falta de salarios, los trabajadores encuentran imposible comprar bienes caros, tales como casas, coches y frigoríficos. Todos esos productos son creados usando materias primas, por ello una falta de salarios adecuados conduce a una realimentación a través del sistema en forma de precios bajos para las materias primas. Esto es exactamente lo contrario de lo que los modelos económicos estándar predicen.

3) El análisis del pico del petróleo de M. King Hubbert proporcionó un escenario para el mejor caso que fue claramente poco realista, pero que fue tomado literalmente por sus seguidores. Una de las fuentes del optimismo de Hubbert fue asumir que algún otro producto energético, tal como la energía nuclear, aparecería en una cantidad enorme antes de que el tiempo en que la caída en los combustibles fósiles llegara a ser un problema
[figura 3]
La forma en que la energía nuclear opera en la figura 2 [NdT. Entiendo que se refiere a la figura 3] se me parece mucho más a la salida de una máquina de movimiento perpetuo, añadiendo una cantidad sin fin de energía barata que pueda sustituir a los combustibles fósiles. Una fuente de optimismo relacionada con lo anterior tiene que ver con la forma de una curva que es creada por la suma de curvas de un tipo dado. No hay ninguna razón para esperar que la curva total tenga la misma forma que las curvas subyacentes, a menos que un perfecto sustituto (esto es, teniendo bajos precios, cantidad ilimitada y la posibilidad de trabajar directamente en los dispositivos actuales) los combustibles fósiles que se están modelando aquí. Cuando la cantidad de extracción está determinada por el precio, y el precio puede rápidamente oscilar de arriba abajo, hay una buena razón para creer que la forma de la curva resultado de la suma será bastante picuda, más bien que redonda. Por ejemplo, sabemos que una onda cuadrada puede ser aproximada mediante la suma de funciones sinusoides usando la serie de Fourier (figura 4).

4) La economía mundial opera sobre los flujos de energía en un año dado, aún a pesar de que la mayoría de los analistas de hoy están acostumbrados a pensar en base a descuento de caja. Usted y yo comemos alimentos cultivados muy recientemente. Un modelo de alimentos potencialmente disponibles en el futuro es interesante, pero no satisface nuestra necesidad de alimento cuando estamos hambrientos. De forma similar, nuestros vehículos funcionan con petróleo recientemente extraído, nuestro sistema eléctrico funciona con electricidad que ha sido producida, esencialmente, en el momento. La muy próxima relación temporal entre la producción y el consumo de productos energéticos está en afilado contraste con la forma en que el sistema financiero trabaja. El sistema hace promesas, como la disponibilidad de depósitos bancarios, las cantidades de pagos de pensiones y el continuo valor de las acciones corporativas, muy lejos en el futuro. Cuando esas promesas se hacen no hay prueba de que los bienes y servicios estén realmente disponibles para pagar esas promesas. Terminamos con un sistema que ha prometido muchos más bienes y servicios en el futuro de los que el mundo real será en realidad capaz de producir. Una ruptura es inevitable; parece que la ruptura ocurrirá en el futuro próximo

5) Los cambios en el sistema financiero tienen un enorme potencial para interrumpir el funcionamiento del sistema de distribución energética. La demanda en un año determinado viene de una combinación de salarios y otras fuentes de ingresos más el incremento de deuda en dicho año. Históricamente el incremento en la deuda ha sido positivo. Eso ha contribuido a hacer crecer los precios de las materias primas. Tan pronto como empezamos a tener impagos de deuda el incremento se vuelve negativo y tiende a llevar a la baja los precios de las materias primas (véase punto 6 de la sección anterior). Una vez que eso ocurre es virtualmente imposible mantener los precios lo suficientemente altos como para seguir extrayendo petróleo, carbón y gas natural. Esta es la principal razón por la que el sistema tiende a hundirse [literalmente, a hacer crash].

6) Se espera que los investigadores sigan los pasos de los investigadores anteriores a ellos, en lugar de empezar con un estudio básico del problema completo. Intentar entender el problema completa en lugar de simplemente intentar mirar un pequeño segmento del problema es difícil, especialmente si se espera que el investigador despache un gran número de artículos académicos cada año. Desafortunadamente hay una gran cantidad de investigaciones que debían parecer correctas cuando fueron escritas pero que están realmente equivocadas si se miran con una lente más amplia. Despachar un gran volumen de artículos basados en investigaciones anteriores tiende a simplemente repetir los errores del pasado. Este problema es difícil de corregir, porque el campo de la energía y la economía se entrecruza con muchas áreas de estudio. Difícil para cualquiera comprende la imagen completa

7) En el área de la energía y la economía es muy tentador decir a la gente lo que quiere oír. Si un investigador no entiende cómo funciona el sistema de energía y economía y necesita hacer suposiciones, las suposiciones probablemente mejor recibidas a la hora de la publicación sean aquellas que digan “todo está bien, la innovación nos alegrará el día” o “la sustitución nos alegrará el día”. Esto tiende a sesgar la investigación hacia el mensaje “todo está bien”. La disponibilidad de becas económicas en temas que parecen esperanzadores se añade a este efecto.

8) El análisis de energía devuelta frente a energía invertida (EROEI) no conduce realmente al foco de los problemas de hoy. Mucha gente tiene grandes esperanzas en el análisis EROEI, y realmente éste ayuda a comprender lo que está ocurriendo. Pero falla en muchos puntos importantes. Uno de ellos es que hay muchos tipos diferentes de EROEI. El tipo que importa, en términos de proteger la economía del colapso, es el retorno del trabajo humano. Este tipo de EROEI es equivalente al salario neto de los trabajadores fuera de las élites. Este tipo de retorno tiende a caer demasiado si la cantidad total de energía empleada frente al trabajo humano es muy baja. Podemos esperar una caída en la cantidad de energía usada, li los precios de la energía son demasiado altos o si la cantidad de productos de consumo energético se ve restringida

9) En lugar de mirar los sueldos de los trabajadores la mayor parte de los analistas de EROEI consideran los retornos de energía fósil – algo que al menos es parte del puzle, pero está lejos de ser la imagen completa. Los retornos de energía fósil pueden ser hechos bien en base a flujos de caja (flujos de energía) o en base a un “modelo”, similar a un flujo de descuento de caja. Ambos no son en absoluto equivalentes. Lo que la economía necesita es energía corriente ahora, no producción energética modelada a futuro. Los análisis de flujo de caja tal vez sean necesarios en base al conjunto de la industria; entradas directas e indirectas en un determinado año pueden ser comparados con las salidas en el mismo año. Las energías renovables artificiales tienden a hacer mal ese tipo de análisis porque se requiere una considerable energía para su construcción, pero la energía proporcionada es principalmente modelada como producción energética futura, asumiendo que la economía seguirá operando como actualmente, algo que parece cada vez más difícil

10) Si nos vemos abocados en el corto plazo a una ruptura en la economía no tiene caso tratar de añadir renovables artificiales a la red eléctrica. La razón de añadir energías renovables es tratar de mantener lo que tenemos el máximo tiempo posible. Pero si el sistema va a colapsar todo el plan es inútil. Terminaremos extrayendo más carbón y petróleo hoy para añadir eólica o fotovoltaica a lo que más pronto que tarde se convertirá en una red eléctrica inútil. La red eléctrica no durará porque no podemos pagar a los trabajadores y no podemos mantener la red sin el sistema financiero. Por ello si añadimos más renovables lo que conseguiremos será la mayor parte de sus inconvenientes a corto plazo con pocas de sus ventajas esperadas a largo plazo.

Conclusión

El análisis que parece más cercano a la situación que estamos alcanzando es el análisis de 1972 sobre un mundo finito publicado en el libro “los límites del crecimiento” de Donella Meadows y otros. Éste análisis modela lo que se puede esperar que ocurra si la población y la extracción de recursos crecen según lo esperado, disminuyendo gradualmente a medida que disminuyen los retornos. El modelo de base parece indicar que el colapso sucederá por ahora.
[figura 5]
La forma de la recesión no parece correcta en la figura 5. Una razón es que el modelo se construyó en base a las cantidades físicas de bienes y gente, sin considerar el papel que juega el sistema financiero, particularmente la deuda. Yo creo que la deuda debería tender a colapsar más rápido. Además los creadores del modelo no tenían experiencia con las interacciones en una economía mundial en retroceso, por ello no tenían idea de qué ajustes hacer. Los autores incluso afirmaron que no se podía confiar en las pendientes de las curvas, después de la recesión [caída] inicial. Por ello terminamos con algo como la figura 7, que es todo aquello que podemos confiar en saber.
[figura 6]
Si estamos abordando en realidad la caída pronosticada por los modelos de “los límites del crecimiento”, estamos afrontando un problema que no tiene una solución real. Podemos hacerlo lo mejor que podamos con lo que tenemos hoy, y podemos tratar de fortalecer los lazos con la familia y los amigos. Podemos tratar de diversificar nuestros recursos financieros, de forma que si un banco pronto encuentra problemas no sea un enorme problema. Podemos tal vez guardar un poco de comida y agua a mano  para mantenernos a flote en una escasez temporal. Podemos estudiar nuestras creencias religiosas en busca de guía.

Algunas personas piensan que es posible para grupos de survivalistas continuar, teniendo la adecuada preparación. Esto podría ser o no cierto. El único tiempo de renovables con las que podemos contar en el largo término son aquellas usadas por nuestros antepasados, tales como la madera, la tracción animal y las embarcaciones a vela. Cualquiera que decida usar la tecnología actual, tal como paneles solares y una bomba adaptada para su uso con paneles solares debería hacer planes para el día en que esa tecnología falle. Llegados a ese punto, habrá que tomar decisiones difíciles según como el grupo pueda vivir sin la tecnología.

No podemos decir que nadie nos avisó de lo que vamos a afrontar. En lugar de eso, elegimos no escuchar. Los funcionarios públicos añadieron presión en esa dirección canalizando fondos de investigación hacia problemas distantes resolubles teóricamente, en lugar de en comprender la verdadera naturaleza de aquello a lo que nos enfrentamos. Demasiada gente tomó lo que Hubbert decía literalmente, sin entender que lo que él ofrecía era un escenario del mejor de los casos, si pudiéramos finalmente encontrar algo equivalente a una máquina de movimiento perpetuo que nos ayudara a escapar de nuestro problema.

 

Este artículo es traducción de: http://ourfiniteworld.com/2015/08/26/deflationary-collapse-ahead/

Gracias por la traducción a “Demóstenes Logógrafo”

El territorio en el que se suspende el juicio moral.

milan-kundera3Si alguien me preguntara cuál es el motivo más frecuente de los malentendidos entre mis lectores y yo, no lo dudaría: el humor. Llevaba poco tiempo en Francia y lo era todo menos un blasé cuando un gran profesor de medicina manifestó el deseo de conocerme porque le gustaba La despedida; me sentí muy halagado. Según él, mi novela es profética; con el personaje del doctor Skreta, quien, en un balneario, trata a las mujeres aparentemente estériles inyectándoles secretamente su propio esperma con la ayuda de una jeringa especial, había dado con el gran problema del porvenir. El profesor me invita a un coloquio sobre inseminación artificial. Saca del bolsillo una hoja de papel y me lee el borrador de su intervención. La donación del esperma debe ser anónima, gratuita y (en ese momento me mira a los ojos) motivada por un amor múltiple: amor por un óvulo desconocido que desea cumplir con su misión; amor del donante por su propia individualidad que se prolongará mediante la donación y, tercero, amor por una pareja que sufre, insatisfecha. Luego, me mira otra vez a los ojos: pese a la estima que siente por mí, se permite criticarme: yo no había conseguido, dice, expresar de manera suficientemente poderosa la belleza moral de la donación de una simiente. Me defiendo: ¡la novela es cómica! ¡Mi médico es un cuentista! ¡No hay que tomárselo todo en serio! ¿De modo, me dijo él desconfiado, que no hay que tomar sus novelas en serio? Me embrollo y, de pronto, comprendo: no hay nada más difícil que hacer comprender el humor.

En el «Libro Cuarto» se produce una tormenta en el mar. Todo el mundo está en cubierta esforzándose por salvar el barco. Tan sólo Panurgo, paralizado por el miedo, no hace sino gemir: sus hermosos lamentos se extienden a lo largo de las páginas. En cuanto amaina la tormenta, el valor vuelve a él y les riñe a todos por su pereza. Y esto es lo curioso: ese cobarde, ese mentiroso, ese comicastro, no sólo no provoca indignación alguna, sino que, en el momento en que es más jactancioso, más se le quiere. En esos pasajes es donde el libro de Rabelais pasa a ser plena y radicalmente novela: a saber: territorio en el que se suspende el juicio moral.

Suspender el juicio moral no es lo inmoral de la novela, es su moral. La moral que se opone a la indesarraigable práctica humana de juzgar enseguida, continuamente, y a todo el mundo, de juzgar antes y sin comprender. Esta ferviente disponibilidad para juzgar es, desde el punto de vista de la sabiduría de la novela, la más detestable necedad, el mal más dañino. No es que el novelista cuestione, de un modo absoluto, la legitimidad del juicio moral, sino que lo remite más allá de la novela. Allá, si le place, acuse usted a Panurgo por su cobardía, acuse a Emma Bovary, acuse a Rastignac, es asunto suyo; el novelista ya ni pincha ni corta.

La creación del campo imaginario en el que se suspende el juicio moral fue una hazaña de enorme alcance: sólo en él pueden alcanzar su plenitud los personajes novelescos, o sea individuos concebidos no en función de una verdad preexistente, como ejemplos del bien o del mal, o como representaciones de leyes objetivas enfrentadas, sino como seres autónomos que se basan en su propia moral, en sus propias leyes. La sociedad occidental ha adquirido la costumbre de presentarse como la sociedad de los derechos del hombre; pero, antes de que un hombre pudiera tener derechos, tuvo que constituirse en individuo, considerarse como tal y ser considerado como tal; esto no habría podido producirse sin una larga práctica de las artes europeas y de la novela en particular, que enseña al lector a sentir curiosidad por el otro y a intentar comprender las verdades que difieren de las suyas. En este sentido, Cioran está en lo cierto cuando designa a la sociedad europea como la «sociedad de la novela» y cuando habla de los europeos como «hijos de la novela».

 

Milan Kundera

El Gran Hermano eres tú

El vecino de al lado

El vecino de al lado

Nos pasamos los años temiendo la vigilancia del Gobierno, las cámaras en todas partes, la recopilación de datos y el fin de de la intimidad y resulta que, aunque todo eso existe, en el fondo nos importa un carajo porque las más de las veces esos datos los tienen que comprobar funcionarios que en realidad están a otra cosa.

¿Quién mira las imágenes que graban las cámaras de carretera? nadie si no hay un accidente o una petición judicial por medio. ¿Quién mira lo que graban los cajeros automáticos, las cámaras d elso supermercados y los bancos, las cámaras de las ciudades? Nadie.

El Gran Hermano existe, pero es tu vecino. El Grah Hermano de hoy es el que te graba con el móvil si un día sales de juerga. El vecino que te graba con el móvil cuando entras en el portal con una chica. El colega que te graba en plena borrachera y lo comparte luego para hacerte una broma. El Gran Hermano es el cercano, el próximo, el que sabe qué hacer con esas imágenes, y las utiliza, y se las envía a quienes e las tiene que enviar, porque sabe dónde dolerán, o dónde harán gracia, o dónde se podrán recordar otro día.

Por mucho que hablemos de los Gobiernos preocupados por espiarnos, lo que en realidad nos ha puesto en la calle en pelotas es el tonto de los cojones con el móvil en la mano. Ese es el verdadero peligro. Ese es la verdadera amenaza. Ese es el que está esperando a que digamos una tontería para colgarla en Youtube y buscar el linchamiento.

Reconocedlo: al ayuntamiento le importa un huevo si abrazas a una rubia. pero a la amiga de tu novia no. A tu primo no. Es tu compañero de trabajo el que puede hacer que te despidan grabando alguna chorrada, nunca la NSA, con sus antenas.

El Infierno son los otros, decia Sartre. Y el Infierno digital arde hoy por los cuatro costados.

Pero el pardillo señala a la CIA..

Las consecuencias de la revolución industrial (1)

La revolución industrial.

La revolución industrial.

La Revolución Industrial y sus consecuencias han sido un completo desastre para la especie humana.
Ha incrementado enormemente la esperanza de vida de la parte de la población que reside en países «avanzados», pero ha desestabilizado la sociedad, ha dificultado la vida, ha sometido a los seres humanos a indignidades, ha conducido a extender el sufrimiento psicológico ( también el sufrimiento físico en el caso del tercer mundo) y ha infligido un severo daño al medio ambiente y a los recursos naturales de nuestro entorno.

El continuo desarrollo de la tecnología empeorará aún más la situación sometiendo a los seres humanos a grandes indignidades, e infligirá gran daño en el mundo natural, lo que probablemente conducirá a un gran colapso social y al sufrimiento psicológico, y puede que finalmente conduzca al incremento del sufrimiento físico incluso en países «avanzados».

¿Es justa esta apreciación?

En principio parece exagerada, pero si se mira detalladamente puede resultar acertada:

La Revolución industrial en todas sus formas ha alejado al ser humano del hambre y la enfermedad, permitiendo una expansión de la Humanidad como nunca se vio antes. ¿pero realmente es una virtud le crecimiento en número? ¿verdaderamente nos acerca esto al cumplimiento de nuestro fin como especie?

Quizás para responder a esa pregunta habría que determinar cual es nuestro fin: y la respuesta más sencilla es la más cercana: permanecer. Trascender en el tiempo. Sobrevivir como especie y extendernos pro el Universo.

Para ello, sin duda, es necesario un avance técnico y material, pero seguramente a otro ritmo, mucho más lento y sosegado, que no convirtiese al avance en una amenaza en sí mismo. La industrialización es positiva, la revolución industrial no lo parece tanto. El crecimiento demográfico parece positivo, la explosión demográfica no tanto.

Del daño en el medio ambiente se ha hablado ya hasta el extremo.  Del sufrimiento psicológico hablaremos muy pronto.

Por lo pronto, a nuestro juicio, si hay una razón para dudar, en principio, de las bondades de la revolución industrial .

 

P.D:

Empezamos hoy con un comentario sobre el texto titulado “la sociedad industrial y su futuro”, de Theodore Kaczynski. Se pretende un acercamiento al texto y un debate  constructivo en torno a su contenido, más que en torno al autor.

La traducción del inglés es libre, aunque lo más ajustada posible al sentido del original.

 

Por qué odiamos a los viejos

Romper el hielo...

Romper el hielo…

Tenemos un problema, señores. Tenemos el inmenso problema de que los viejos empiezan a ser mayoría y que sale más rentable conseguir su voto que convencer a la gente joven, que es la que trabaja, cotiza y consume.
Los políticos han descubierto que para ganar elecciones hay que darle gusto al señorito, y donde antes el señorito era el rico y el burgués, ahora resulta que el señorito es el abuelo. Y todo esto viene de lejos…
Los viejos, pro lo pronto, piensan que la pensión que están cobrando viene de lo que ellos pagaron en su día. Es mentira. Es una mentira y una estupidez, pero lo piensan. Los viejos, pro eso mismo, creen que lo mejor es no tocar nada, que todo siga como está, que la pensión siga llegando, y que el que tenga que trabajar que arree, que ya trabajaron ellos bastante. Esa despreocupación hacia la economía real es otra tontería inmensa, pero es lo que hay, y por eso las personas de más edad siguen votando a los partidos de siempre, que no ofrecen solución alguna.
¿Que solución necesitan ellos, que ni han sufrido la crisis ni ven peligrar su modo de vida? ¿qué remedio para nada necesitan ellos, que ni tienen que emigrar, ni tiene hipoteca que pagar, ni les cobran los medicamentos en el médico?
Los jóvenes trabajan con salarios de mierda, encadenan contratos de mierda y acaban viviendo en cualquier lado, sin posibilidad de casarse ni de tener hijos, para pagar pensiones que a veces son mayores que su salario. Y cuando llega la hora de las elecciones, comprueba que sus abuelos, esos que siempre están ahí para echar una mano, prefieren seguir votando al de siempre, porque a ellos no les va tan mal.
En estas condiciones, ¿cómo quieren que en España haya paz social? ¿como quieren que todos los españoles tengamos un proyecto común cuando ni siquiera podemos tenerlo en una casa? ¿Cómo se nos puede pedir solidaridad con los de afuera si no podemos siquiera conseguir que nuestra abuela vote por uno que nos quite el pan de la boca?
Eso es loq ue ha pasado siempre en España: que hay demasiada gente que nunca robaría a su vecino, pero que estaría encantada de votar a un partido que desplumase a ese mismo vecino hasta dejarlo en la calle. Matamos, sñí, pero por mano de otro. Robamos sñí, pero por mano de otro.
Lo de siempre, vaya.
Una pena…

 

Platinum in Fuel Cells Gets a Helping Hand

The behavior of nanoscopic bits of platinum may determine whether a hydrogenpowered car is in your future. The precious metal is the key ingredient in fuel cells that power electric cars with hydrogen, producing water as the only byproduct. Unfortunately, current models are expensive because they use so much platinum, and their performance degrades too quickly for practical use. But advances by two U.S.–led groups offer new hope for tackling these problems.

The researchers targeted what is widely considered to be the biggest concern in fuel cells: improving the performance of the platinum on the positively charged electrode, or cathode—the part of the cell where chemicals react to split oxygen molecules in half.

One group, led by materials scientists Vojislav Stamenkovic a n d Nenad Markov i c a t Argonne National Laboratory in Illinois, reports in a paper published online by Science this week (www.sciencemag. org/cgi/content/abstract/ 1135941) that it increased the catalytic activity of a platinum surface 90-fold over conventional cathode catalysts used today. Meanwhile, the other group, led by chemist Radoslav Adzic of Brookhaven National Laboratory in Upton, New York, reports on page 220 that adding tiny gold clusters to the outside of their cathode materials dramatically reduced the tendency of platinum to dissolve from the cathode over extended use. “Both of these results could be quite important if the concepts can be brought to fruition in a practical manner,” says Fred Wagner, a platinum catalyst expert at General Motors’ fuel cell research center in Honeoye Falls, New York.

Platinum is the key to fuel cells because of its unusually high catalytic properties.

This ability comes into play first at the negative electrode, or anode, to split hydrogen molecules (H2) into two protons (2 H+) and two electrons (2e–). The electrons then pass through a wire and power the car. At the end of their journey, they wind up at the cathode and pass to oxygen molecules, breaking them into negatively charged oxygen atoms (O2 2–). These oxygens then pair up with protons from the anode to create water molecules. Typically, catalyzing the reactions at each electrode are platinum nanoparticles that lightly coat a highsurface- area carbon skeleton.

In practice, however, unwanted side reactions also occur around the cathode. Some charged oxygen atoms react with protons to create hydroxide molecules (OH) and likely other oxides as well. These oxides have an affinity for platinum atoms. They bind to the cathode surface, where they typically block access to as many as 45% of the platinum atoms, Markovic says. Even worse, the oxides tug on the platinum atoms and eventually pull many of them off the surface, drastically reducing the cathode’s catalytic ability.

Researchers have made some progress on both problems by alloying platinum with other metals. In previous work, Stamenkovic and colleagues studied polycrystalline platinum electrodes alloyed with other metals and found that some of the crystalline portions seemed to perform better than others.

They suspected that the disparity reflected different ways platinum atoms can pack on a surface—such as a squarelike arrangement versus a hexagonal arrangement.

To f ind out, for their current study Stamenkovic, Markovic, and colleagues created pure single crystals of platinumnickel alloys with different atomic arrangements of their crystalline lattices. They compared the samples with single crystals of pure platinum as well as with conventional platinum-carbon fuel cell catalysts.

They found that the most tightly packed arrangement of atoms, known in the materials lingo as a 111 surface, far outperformed all the others.

The material wound up with a uniform layer of platinum atoms on top of a layer with 50% nickel atoms. All the layers under that had essentially a steady composition of three parts platinum to one part nickel (see diagram).

Stamenkovic says the group’s theoretical work shows that the 111 arrangement lowers the electronic interaction between platinum atoms on the surface and oxides seeking to bind to them. The upshot is that far fewer oxides bind to the platinum surface, leaving those sites open to carry out O2-splitting reactions. That setup boosts the PtNi alloy’s activity 10-fold over a single-crystal platinum surface and 90-fold over the standard platinum-carbon combo. The reduced interaction also tugs less on the surface Pt atoms and therefore yanks fewer atoms off the surface.

That increase in stability was echoed by the result from Adzic’s team. Adzic and colleagues deposited tiny gold nanoclusters on the top of a conventional carbon-platinum fuel cell cathode. They found that the clusters produced a similar change in the electronic behavior of the surface of the cathode that prevented platinum atoms from dissolving into the electrolyte, while leaving the overall oxygen-splitting activity of the platinum unchanged.

The key now, Wagner and others say, will be to create highly active, stable real-world catalysts. Markovic says his group is already working on creating octahedron-shaped platinum-nickel nanoparticles that theory shows should have all the desired 111 surfaces.

If they work, hydrogen fuel cell–powered cars will take a major step toward widespread use.

–ROBERT F. SERVICE

 

Science 2007

Caso Monedero: lo que es una chorrada y lo que no.

Piénsatelo

Piénsatelo

Por supuesto, también yo creo que el Caso Monedero y sus dineros declarados de aquel modo y manera es un tema hinchado políticamente. También yo creo que si se utilizase la misma lupa con un millón de profesionales liberales en toda España saldrían centenares de miles de casos similares, pero pienso también, y sobre todo, que en este tema hay que separar unas cosas de otras.

Que un profesional haga un trabajo y cree una empresa para desarrollarlo, es común. Es tan común como estúpida (y malintencionada) la legislación que hace pagar casi el doble por renta personal que por renta empresarial. O sea, que si eres dentista por tu cuenta, pagas el doble que si eres dentista con una Sociedad Limitada.

En muchos casos se le llama a esto optimización fiscal, y se le llama con buenos motivos. Eliges lo que buenamente te parece dentro de la ley. Eso hizo monedero, y ser progresista, o decirlo, no implica tener deseos de entregar alegremente el dinero, y menos aún a un Estado cuyo sistema deploras.

En este caso particular, no tengo elemento de juicio para asegurar que se creó una empresa interpuesta con el único fin de eludir tributos. Parecerlo, lo parece, puesto que la empresa se crea mucho tiempo después de realizar el trabajo, y no se crea para realizarlo, sino para fracturarlo, que no es lo mismo.

Por ahí feo, pero no dejamos de hablar de una chorrada, en todo caso mucho menos inquietante que el uso que un partido, el PP, hace de la agencia tributaria como policía política. Que un ciudadano busque la manera de pagar menos, puede ser reprochable, pero que un partido político utilice los medios del Estado para ejercer la re`presión, es mil veces más grave.

¿Qué pasa aquí? ¿que si no votas a quien debes te van a sacar hasta las multas de tráfico? Imperdonable. De ahí a la Gestapo o al Gulag, hay tres paradas de tren y una hora de trayecto.

Pero del lado contrario también hay cosas no muy claras. Monedero se centra en explicar el tema de las cantidades, que ciertamente tiene poco interés, para evitar centrarse en el tema de los conceptos.

Que haya pagado algo menos por tener una empresa, puede pasar. Que se haya pasado por el forro el régimen de incompatibilidades, puede arreglarse con un tiorón de orejas, o una sanción. ¿pero qué informe hizo que valiese ese dinero, sin tener cualificación relacionada con el t5ema? ¿dónde está ese informe? ¿es secreto? ¿hay algún secreto horrible en las políticas monetarias de las que habla el informe?

Me parece que no. Me parece que el informe era un simple pretexto para que un Gobierno extranjero financiase a un partido político en nuestro país. Me parece un  caso bastante sospechoso de trabajo de un servicio de inteligencia foráneo, ansioso por meter la cuchara en nuestros asuntos.

Y no digo que haya sucedido tal cosa: sólo que cuando un tipo quiere llegar al Gobierno y pide financiación a un Gobierno extranjero, lo esperable para el futuro son cambios de contratos, licitaciones y toda una panoplia de porquerías que posiblemente paguemos entre todos.

Lo que en otros tiempos se llamaba traición, y ahora sólo lobbismo. Qué flojo se nos ha quedado el idioma, ¿verdad?

 

 

 

 

Cabreo social, recuperación económica y opciones de Podemos

Creciente cabreo

Creciente cabreo

Vengo de leer un artículo en el diario Público en el que se analizan las causas por las que la formación de Pablo Iglesias habría llegado a su techo electoral, al verse imposibilitado de seguir aprovechando el descontento social que provoca la crisis. La intención última del artículo parece otra, en realidad, más dirigida a solicitar que se abran las estructuras del Partido (y con ello sus listas, entiendo) que a analizar seriamente sus opciones.

De todos modos, como es algo que se viene repitiendo en las últimas semanas, creo que vale la pena detenerse a analizar el hilo argumental principal. Vayamos por partes:

-¿Existe la recuperación económica? Pues depende de lo que se entienda por recuperación, pero crecer a un ritmo que está por debajo de la ratio a la que crece el endeudamiento suena un poco a utilizar el dinero para mantener la calefacción. Y no comprando carbón o gasóil, sino quemando directamente billetes.

La recuperación española es un bluff basado en el buenrollismo interesado de unas instituciones que o quieren ver cómo un país del tamaño de España dinamita todos su proyectos. Por eso hacen como que se creen que nuestro PIB, hacen como que se creen nuestro IPOC y hacen como que se creen nuestros Presupuestos Generales del Estado. Ya pasó antes con Grecia, y un buen día dejaron de  creérselo y desde entonces tienen al país apretado por el cuello, como nos tendrá n a nosotros el día que decidan dejar de hacerse los tontos y digan al mundo entero que hemos mentido como bellacos en nuestras cuentas.

No obstante, la recuperación teórica existe y Rajoy tratará de capitalizarla, pero…

-¿Ha disminuido el cabreo social? Ahí es donde creo que más patinan los de Público. El hecho de que haya más gente con un empleo no significa, ni mucho menos, que haya menos gente cabreada. Porque veamos: ¿Quién está más cabreado? ¿El que no tiene un empleo y lo está buscando, o el que tenía un empleo de 1200 € y ha encontrado uno de 825 €, lejos de su casa, y  de lunes a sábados?

No hay que ser un genio de la sociología para comprender que la frustración,  y la ira subsiguiente, surgen de la comparación entre lo que se espera y lo que se tiene. Quién está en el paro tiene aún la esperanza de mantener su nivel de vida, aunque de momento le vaya muy mal, pero quien sigue siendo pobre o vive malamente después de encontrar un trabajo, ese ya ha perdido la esperanza y se irrita diaria y constantemente con la situación que padece. El cabreo del precario, del subempleado, del explotado, es siempre muy superior al cabreo del parado, y estos no han disminuido, sino que crecen diariamente.

-Las opciones de Podemos, por todo lo antedicho, no sólo no han tocado techo, sino que pueden mejorar aún bastante a medida que la presunta recuperación se asiente cada vez más sólidamente en gastar lo que no hay, reducir prestaciones y forzar a la gente a aceptar puestos de trabajo en condiciones que nunca antes habrían admitido. El cabreo seguirá creciendo a medida que sigan saliendo, uno a uno, los casos de corrupción, se constate que todo se reduce menos los gastos discrecionales y se consoliden las ofertas de trabajo precario, a tiempo parcial, y con sueldos de hambre.

El cabreo, por tanto, no ha tocado techo, y Podemos, su principal beneficiario, tampoco.

Y eso sin hablar de los precedentes que puedan crearse en otros países…

 

En realidad, todos somos Excalibur

Listos para el yugo

Listos para el yugo

Llama la atención que, habiendo sufrido España el peor atentado del terrorismo yihadista en Europa el 11 de marzo de 2004 con 192 muertos y miles de heridos, no haya habido ninguna fuerza política, organización de la sociedad civil o institución pública que llamara este domingo a manifestarse contra el terror y por la libertad de expresión tras el ataque al semanario Charlie Hebdo. Las pequeñas concentraciones de residentes franceses en nuestro país o de la comunidad musulmana en Madrid o la iniciativa de un grupo de dibujantes en Galicia palidecían de vergüenza en comparación con las multitudes reunidas en Londres, Washington, Berlín y otras capitales.

Llama la atención que, habiendo sufrido España décadas de terrorismo etarra en cuya lucha y derrota fue decisiva la colaboración francesa, nada ni nadie haya convocado a la solidaridad con Francia o que, ni tan siquiera, el lehendakari Urkullu acudiera a la manifestación de París.

Llama la atención que una sociedad como la española, cuyo comportamiento hacia la minoría musulmana tras el 11-M fue ejemplar, no haya reaccionado.

Llama la atención que, en un país que recuperó las libertades hace menos de 40 años, nadie se haya sentido concernido para manifestarse públicamente contra el asesinato de 17 personas, 11 de ellas empleados de una revista.

Llama la atención que, una sociedad como la española, proclive a la importación masiva y unánime de cualquier moda extranjera y a manifestarse por cualquier pamplina, como el descenso de un equipo de fútbol –en Madrid hubo en 2014 un promedio de 8 manifestaciones al día-, nada ni nadie se sintiese impelido a salir a la calle.

Llama la atención que centenares de españoles se manifestaran espontáneamente hace tan solo unos meses en contra de que un animal doméstico fuese sacrificado y que se creara hasta un hastag – #salvemosaExcalibur- en solidaridad con la suerte del perro de la enfermera contagiada con ébola y no lo hicieran ahora.

Llama la atención que todavía tenga tanto peso el aislamiento histórico de España, que aún concibamos la discusión como preludio de la violencia o que entre nosotros la pasividad pueda ser un valor social.

Llama dramáticamente la atención, por último, que parezca que los españoles valoremos tan poco la libertad.

 

Luis Prados. El País.