Cómo controlar la eyaculación precoz en 5 pasos

Que no se escapen las cabras

Que no se escapen las cabras

Practique los pasos 1 a 4 solo o en pareja. Los ejercicios se describen como si usted hubiese elegido no traer a su pareja al comienzo del proceso. En el paso 5, obviamente necesitará una pareja.

 

PASO 1

 

Cuando tenga una buena erección, acuéstese de espaldas, cierre sus ojos, y mastúrbese. Debe concentrarse en sus sensaciones eróticas, de modo que cuando sienta desarrollarse la urgencia de eyacular, pueda detener lo que está haciendo; entonces espere 1 minuto que se remita la urgencia de eyacular. Usted está prestando atención a la sensación que le dice que va a acabar – y deteniéndose antes de que ocurra. Esto parece difícil al principio, pero se vuelve fácil rápidamente, por lo tanto no abandone. Algunos hombres encuentran más fácil detenerse apretando sus penes firmemente justo debajo del glande en la punta del tronco.

Después de un minuto, mastúrbese de nuevo hasta que sienta otra vez la urgencia de eyacular, después de lo cual deténgase una vez más otro minuto. Este proceso se repite tres veces, y entonces en la cuarta puede seguir hasta eyacular. Al hacerlo, advierta qué siente en su entrepierna y pene y las sensaciones que acompañan a todo el proceso. Cada fase de este ciclo lo llevará a un mayor nivel de excitación, por lo tanto ya está aprendiendo a reconocer y a responder a un mayor y mayor nivel de excitación, uno que en el pasado simple e inevitablemente lo habría conducido a la eyaculación.

Haga esto 3 veces por semana durante 2 semanas.

 

PASO 2

 

Ya puede estar sintiendo que puede tener algún control sobre el momento de cuándo tiene su orgasmo. Haciendo su masturbación más lenta, o deteniéndola completamente, puede haber descubierto un nuevo nivel de control que previamente parecía ser un proceso imparable. El paso siguiente es aprender cómo mantener su excitación en un nivel alto sin acabar. Por ejemplo, si 10 significaba que usted iba a acabar, entonces podría apuntar a mantenerse en 7,5 u 8. Al masturbarse, puede enfocarse en su nivel de excitación, y cuando llegue a 6 o 7 usted puede detenerse o hacerla más lenta, tratando de mantener el nivel de excitación alto o constante. Si usted de repente lo pierde y eyacula, bueno, póngalo como experiencia y ¡pruebe de nuevo!

Después de probarlo varias veces, debe encontrar que puede mantenerse altamente excitado pero no al borde de eyacular, y será más fácil para usted mantener este nivel de excitación sin acabar. Lo que es más, después de hacerlo 15 minutos, y dejarse ir y eyacular, ¡encontrará que la intensidad de sus orgasmos son mucho mayores y más intensos!

Usted necesita hacer este proceso más gradual hacia la eyaculación un hábito, lo que se hace practicándolo tres veces por semana. Cuando practique una y otra vez, se convertirá en la respuesta normal de su cuerpo – como la eyaculación rápida es su respuesta normal ahora.

 

PASO 3

 

Y lo interesante es que puede extender el grado de control sobre su eyaculación aprendiendo a apretar y relajar sus músculos PC (pubococcígeos)

Puede tonificar estos músculos imitando los ejercicios de Kegel que se recomiendan a las mujeres con control débil de la vejiga (es de hecho el mismo músculo en hombres y mujeres, y las mujeres que practican el ejercicio también experimentan orgasmos más poderosos.) Estos ejercicios pueden hacerse en cualquier parte, en cualquier momento, aunque son más placenteros cuando usted tiene una erección, porque incrementan el volumen de sangre en el pene. Puede aprender cómo contraer el músculo deteniendo el flujo de orina en mitad del chorro: esto le mostrará cómo se siente cuando el músculo se contrae por esfuerzo propio. Habiendo aprendido qué hacer, puede continuar haciéndolo en cualquier lugar, en cualquier momento – sentado en su escritorio, manejando el auto, donde sea. También es más fácil practicar el estrechamiento y la relajación cuando se tiene una media erección, el abultamiento del pene es un signo seguro de que ha encontrado el grupo muscular correcto.

La verdad es que usted puede excederse – el músculo se cansará, como cualquier otro músculo fuera de estado al que se lo hace trabajar de una manera a la que no está acostumbrado. Vaya paulatinamente… después de un tiempo encontrará, no sorpresivamente, que puede mantener las contracciones más y más tiempo, y que son más poderosas.

Los beneficios de aprender cómo contraer y relajar estos músculos incluyen el poder retardar o acelerar su orgasmo. Los efectos pueden ser diferentes en algunos hombres. Algunos pueden acabar más rápido dependiendo de cuán estrechamente aprieten estos músculos, pero para algunos hombres, el mismo proceso retrasa la eyaculación y el orgasmo. Muchos hombres encuentran que si los aprietan parcialmente pueden tener control sobre cuán rápidamente acaban. En resumen, la potencia de la contracción de los músculos PC es lo que le permite otra manera de retrasar el orgasmo o acelerarlo.

Volviendo al PASO 3 de este método, lo que Ud. hará es contraer el músculo durante los ejercicios aprendidos en el paso 2 y ver el efecto que tiene desde la excitación hasta el orgasmo.

 

PASO 4

 

Después, puede mejorar los pasos 2 y 3 (si no lo ha usado ya en el proceso) usando un lubricante: Hara que no sienta tan caliente la zona, por ahí no sentirá tanto pero, lograra aclimatar el pene en la vagina lentamente.

 

PASO 5

 

El objeto de esta práctica está a la vista – el coito vaginal. Coito vaginal prolongado (o más largo, al menos.) Imagínelo – ¡no disparar su carga al minuto que la penetra! OK, entonces ¿qué hace?:

Va a tener sexo con su pareja arriba mientras usted esta acostado de espaldas. Puede poner su pene a la entrada de su vagina, o apenas dentro de ella, y ver cómo se siente. Si usted siente que va a acabar, salga o aléjese hasta que la sensación desaparezca. Recuerde, la idea es mantener su nivel de excitación tanto como quiera sin acabar. De nuevo, apretar su pene (vea el paso 1) puede ser de ayuda en controlar el proceso. Cuando pueda, con su pareja arriba, ponga su pene dentro de su vagina y guíela arriba y abajo con sus manos en sus caderas hasta que esté en el nivel de excitación 7,5 u 8 – y manténgalo de esa manera ajustando los movimientos de su pareja. Pare de moverse y descanse si siente que está demasiado cerca de acabar. (que su pareja colabore y ayude en este proceso teniendo todos los tiempos del mundo, usted necesita tranquilidad, calma y no necesita presión de ningún tipo) Su deseo de eyacular disminuirá en este punto, y cuando ha ocurrido así, guíela para continuar con sus movimientos, haciendo pausas nuevamente al acercarse al punto de inevitabilidad eyaculatoria. Es importante que durante las tres primeras repeticiones de esta secuencia no bombee. Sin embargo, en la cuarta repetición, déjese ir, enfóquese en cómo se siente y empuje hasta eyacular.

El hecho crucial es que pruebe y se enfoque en lo que siente todo el tiempo, para saber que está por eyacular y pueda detener el proceso antes de que ocurra. Después de tres o cuatro sesiones de hacer el amor usando este proceso, podría repetir el ejercicio en la posición lado a lado por tres o cuatro sesiones – y entonces finalmente hacerlo con el hombre encima, en la posición del misionero. Toda la secuencia puede ser repetida tantas veces como quiera hasta que adquiera CONFIANZA en que puede controlar su eyaculación – el objetivo del ejercicio es que pueda llegar a un punto en el cual pueda dejarse ir y acabar cuando quiera. Esto puede tomar de 2 a 10 semanas y a veces unos pocos meses para lograr un control completo.

Y sobre todo recuerde de preguntar a su compañera qué desea cada vez que usted haya tenido un orgasmo. Ella puede estar feliz sólo de verle feliz, o puede querer estimulación clitoridiana hasta el orgasmo. Hablen de lo que les gusta, de que es lo que espera, y uno también tómese el tiempo del mundo para complacerla, ya sea con besos, caricias o estimulaciones, esfuércese en conseguir la confianza de su compañera en que se sincere y le cuente lo que le gustaría para ella también quedar satisfecha Y no haga hincapié en sus fracasos – ría y bromee con su pareja del asunto – el sexo está hecho para divertirse, ¡no es un examen!