Las consecuencias de la revolución industrial (1)

La revolución industrial.

La revolución industrial.

La Revolución Industrial y sus consecuencias han sido un completo desastre para la especie humana.
Ha incrementado enormemente la esperanza de vida de la parte de la población que reside en países «avanzados», pero ha desestabilizado la sociedad, ha dificultado la vida, ha sometido a los seres humanos a indignidades, ha conducido a extender el sufrimiento psicológico ( también el sufrimiento físico en el caso del tercer mundo) y ha infligido un severo daño al medio ambiente y a los recursos naturales de nuestro entorno.

El continuo desarrollo de la tecnología empeorará aún más la situación sometiendo a los seres humanos a grandes indignidades, e infligirá gran daño en el mundo natural, lo que probablemente conducirá a un gran colapso social y al sufrimiento psicológico, y puede que finalmente conduzca al incremento del sufrimiento físico incluso en países «avanzados».

¿Es justa esta apreciación?

En principio parece exagerada, pero si se mira detalladamente puede resultar acertada:

La Revolución industrial en todas sus formas ha alejado al ser humano del hambre y la enfermedad, permitiendo una expansión de la Humanidad como nunca se vio antes. ¿pero realmente es una virtud le crecimiento en número? ¿verdaderamente nos acerca esto al cumplimiento de nuestro fin como especie?

Quizás para responder a esa pregunta habría que determinar cual es nuestro fin: y la respuesta más sencilla es la más cercana: permanecer. Trascender en el tiempo. Sobrevivir como especie y extendernos pro el Universo.

Para ello, sin duda, es necesario un avance técnico y material, pero seguramente a otro ritmo, mucho más lento y sosegado, que no convirtiese al avance en una amenaza en sí mismo. La industrialización es positiva, la revolución industrial no lo parece tanto. El crecimiento demográfico parece positivo, la explosión demográfica no tanto.

Del daño en el medio ambiente se ha hablado ya hasta el extremo.  Del sufrimiento psicológico hablaremos muy pronto.

Por lo pronto, a nuestro juicio, si hay una razón para dudar, en principio, de las bondades de la revolución industrial .

 

P.D:

Empezamos hoy con un comentario sobre el texto titulado “la sociedad industrial y su futuro”, de Theodore Kaczynski. Se pretende un acercamiento al texto y un debate  constructivo en torno a su contenido, más que en torno al autor.

La traducción del inglés es libre, aunque lo más ajustada posible al sentido del original.